El tecnecio 99m es el radioisótopo más utilizado en medicina nuclear con fines de diagnóstico. Se emplea en más de 10 000 hospitales de todo el mundo para detectar y tratar el cáncer, las afecciones cardiovasculares y otras enfermedades crónicas.
Definición
La medicina nuclear es una especialidad médica, de historia relativamente corta, unos 35 años, que utiliza las radiaciones ionizantes procedentes de los radioisótopos o radionucleidos para realización de estudios morfológicos y funcionales de numerosos órganos, así como para las determinaciones radioanalíticas de numerosas sustancias contenidas en el organismo. Para la realización de los estudios sobre los pacientes es necesaria la introducción en el organismo de una pequeña cantidad de sustancia radiactiva denominada radiofármaco, por diferentes vías, generalmente la intravenosa o la digestiva, inhalación, etc. Estas sustancias, por su especial afinidad, se fijan en el órgano que se desea estudiar, emitiendo radiación gamma que es detectada por un equipo denominado gammacámara, cuyo detector se sitúa sobre el órgano a explorar, recibiendo los fotones procedentes del radiofármaco.
Fuente: Rincón educativo
Radiofarmacos
¿Cuáles son los radioisótopos más utilizados en Medicina Nuclear?
El isótopo más ampliamente utilizado actualmente en los servicios de medicina nuclear es el tecnecio-99 que emite radiación gamma y su período de semidesintegración es de seis horas, por lo que es necesario disponer de generadores, que son recipientes blindados que se reciben habitualmente de forma semanal en los servicios de medicina nuclear y que contienen en su interior un isótopo padre (el molibdeno-99), de vida media más larga a partir del cual se obtiene el isótopo hijo (tecnecio-99), que es utilizado diariamente para las exploraciones.
Además del tecnecio se utilizan otros gammaemisores de período de semidesintegración corto como el talio-201 para estudios cardiacos, el galio-67 para detección de tumores, el Indio-111 para procesos inflamatorios, el yodo-131 y 123 para estudios tiroideos y renales y el xenón-133 para estudios pulmonares. Para los estudios con PET el radiofármaco más utilizado es la flúor deso- xiglucosa marcada con flúor-18. En los estudios analíticos denominados de radioinmunoanálisis (RÍA) se utiliza principalmente el yodo-125 y a veces el tritio.
En las aplicaciones terapéuticas denominadas de terapia metabólica se utiliza fundamentalmente el yodo-131 en forma líquida para el tratamiento de pacientes portadores de cáncer de tiroides o hipertiroidismo, en cuyo caso las dosis administradas son mucho mayores que en el caso de las aplicaciones diagnósticas, por lo que el paciente es generalmente ingresado en el hospital durante unos días. La utilización de beta emisores puros en aplicaciones como tratamiento de artritis o metástasis óseas no exige hospitalización, ya que la emisión beta por su escasa capacidad de penetración no produce problemas de radioprotección para el paciente ni para sus familiares.