Lucha contra los insectos
Algunos insectos son importantes para mantener el equilibrio ecológico natural, otros destruyen valiosas plantas alimenticias.
Algunos insectos, como el mosquito y la mosca tsé-tsé, son vectores de enfermedades infecciosas. Se ha estimado que, a escala mundial, las pérdidas de las cosechas ocasionadas por los insectos pueden ascender al 10% de la cosecha total, cantidad igual al total de la cosecha de un país como los Estados Unidos de América o la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Los métodos de control biológico poseen la ventaja de ser específicos para el insecto atacado y de contribuir a proteger el medio ambiente al minimizar el empleo de insecticidas. Por ello la técnica de los insectos estériles (TIE) puede ser útil, como se ha comprobado en algunos casos verdaderamente graves.
La TIE consiste en administrar dosis esterilizantes de radiación ionizante a insectos machos criados en laboratorio. Los machos así esterilizados se ponen en libertad en elevadas cantidades en las zonas infestadas donde se aparean con las hembras pero sin producir descendencia. Tras repetidas liberaciones de machos esterilizados, la plaga de insectos se reduce notablemente en las zonas infestadas. La primera utilización con éxito de la TIE se realizó en el caso de la mosca gusanera, plaga grave de insectos que viven en las heridas de los animales de sangre caliente, especialmente en el ganado. Se esterilizaron por irradiación moscas gusaneras macho y se dejaron OIEA BOLETÍN-VOL.21 , ns 2/3 31 en libertad en la isla de Curacao en el Caribe.
Después de varios ciclos de reproducción, desapareció virtualmente la plaga de esa isla. Posteriormente se utilizó la TIE para erradicar la mosca gusanera del Estado de Florida, donde las pérdidas ganaderas debidas a esta plaga subían a más de 25 millones de dólares anuales. Estimulados por estos primeros éxitos se pusieron en ejecución numerosos proyectos de investigación y se han estudiado más de 200 especies de insectos.
El caso de México:
Para el caso de México, se desarrolló una fábrica de moscas en Chiapa de Corzo, Chiapas, México, para erradicar la plaga de mosca gusanera en toda la región de América Central y también para atender la producción de ganado vacuno en México y Estados Unidos de Norteamérica. Ha sido un gran éxito la producción de moscas estériles que se ha logrado erradicar esta plaga en varios países del continente americano.