Gas radón
El radón es un gas radiactivo de origen natural, que no tiene color, olor ni sabor. Pertenece al grupo de los gases nobles, es decir, que reacciona muy poco con otros elementos compuestos químicos. El radón se genera debido a la cadena de desintegración radiactiva del uranio (U-238), que se transforma en radio (Ra-226) y éste se transforma en radón (Rn-222).

El radón, al desintegrarse, emite partículas alfa, y se convierte en otros elementos que también son radiactivos, denominados comúnmente progenie del radón. A diferencia del radón, sus descendientes son sólidos, que a menudo se unen a las partículas de polvo en suspensión o a otras partículas y movilizándose con el aire.
Tres cosas que debes saber sobre el radón:
1) La unidad de medida que se emplea para medir las concentraciones de radón en aire es el Becquerel por m3 (Bq/m³).
2) El radón (Rn-222) tiene una vida media de 3.8 días.
3) A mayor contenido de Uranio (U-238) en los suelos donde se asientan los edificios, casas o lugares cerrados, más probabilidad de concentración de radón habrá en su interior.
Fuente: Rincón Educativo (Guías de la Junta de Extremadura).
Glosario
Becquerel: El Becquerel (Bq) es una unidad derivada del Sistema Internacional de Unidades, que mide la actividad radiactiva, definiéndose como una desintegración nuclear por segundo, de forma que la unidad de concentración de radón en aire (Bq/m), es el número de desintegraciones por segundo de átomos de radón en un metro cúbico de aire. Por tanto, una concentración de 300 Bq/m3, indica que cada segundo, 300 átomos de radón se desintegran en un volumen de 1 m3 = 1000 litros.
Vida media: El tiempo que tiene que pasar para que se desintegren la mitad de los átomos radiactivos de una muestra. Esto quiere decir que, si se tiene una caja con 100 átomos de Rn-222, a los 3.8 días quedarían sólo 50 átomos, siempre y cuando no haya un aporte nuevo de radón a dicha caja.
Fuente: Rincón Educativo (Guías de la Junta de Extremadura).
¿Cómo entra el radón a mi casa?
El suelo que contenga presencia de los elementos radio o uranio, puede estar generando radón. Luego, el gas se moviliza del subsuelo hacia la superficie a través de las rocas y/o grietas del estrato rocoso hasta integrarse al ambiente superficial exterior, o bien, a un ambiente cerrado como lo es una casa.
El radón en el exterior no se considera un riesgo para la salud humana, pero en lugares cerrados puede concentrarse en cantidades importantes y aumentar la exposición.

Fuente: Lerma-Treviño et al., 2018.