Proyecto ITER da un nuevo paso para reproducir un Sol en la Tierra
¿Te imaginas cómo podríamos replicar un Sol en la Tierra? Sí, así es, hablamos -nada más y nada menos- que del Sol, la estrella que, a pesar de ser la más cercana a nuestro planeta, se ubica a casi 150 millones de kilómetros, y cuyo núcleo posee una temperatura aproximada de 15 millones de grados centígrados.
Lo primero que debemos saber es que toda esa energía liberada por el Sol, en forma de luz y calor, se origina en su núcleo, como resultado de reacciones nucleares de fusión. Estas reacciones son protagonizadas por núcleos de hidrógeno que chocan entre sí y se fusionan, dando lugar a un núcleo más pesado de helio y liberando energía, que llega a la Tierra en forma de radiación electromagnética.
En qué consiste ITER
Este ambicioso proyecto reúne a 35 países, quienes aportan un presupuesto que supera los 24 mil millones de dólares, dividido en millonarias cuotas y en proyectos de investigación científica, cuyos resultados son compartidos a todos los miembros.Su objetivo es construir el primer reactor de fusión nuclear de 500 MW, capaz de funcionar en forma continua durante ocho minutos, produciendo más energía de la que consume. Esto se traduce en una ganancia de energía de Q=10. Un dato: Q es el factor de multiplicación de potencia, lo que quiere decir que al inyectar una potencia de 50 MW a un experimento, este debe producir 10 veces más potencia, es decir, 500 MW.

El desafío de la ingeniería y los materiales
Un reactor de fusión es un auténtico ejemplo de ingeniería extrema. ¿Qué tal si te contamos que alcanza temperaturas incluso superiores a las del Sol (100 millones de grados)? Y más aún, que debe operar bajo condiciones de confinamiento magnético, que significa mantener confinado el plasma, para que permanezca unido, circulando solo por rutas predefinidas, sin contacto con las paredes del reactor, para así mantener una temperatura y densidad plasmática óptimas para la fusión.
Precisamente, la energía que se genera a partir de los neutrones liberados durante la fusión, es absorbida por el cobertor de litio que rodea al aparato, y que se usa para generar tritio.
En esa línea, parte de los desafíos implica el estudio de todos estos materiales, que están sometidos constantemente a la intensa radiación de los neutrones y a potentes choques de calor. Por eso, hoy se están diseñando materiales destinados a esta primera pared, que podrían ser capaces de resistir seis veces más calor que los actuales.
Fuente: https://www.cchen.cl/?p=5325