La tecnología y ciencia nucleares pueden contribuir a combatir el hambre y la malnutrición, así como mejorar la seguridad alimentaria y la inocuidad de los alimentos.
Para ello, existen diversas formas de hacerlo:
- Las prácticas agrícolas sostenibles desarrolladas con ayuda de las técnicas nucleares:
- Las técnicas nucleares como la irradiación pueden, durante el proceso de preparación de los productos alimentarios para el consumo, ayudar a proteger la calidad de los alimentos, aumentar su tiempo de almacenamiento y garantizar su inocuidad. Además, pueden utilizarse para inspeccionar los alimentos a fin de comprobar que no contengan contaminantes y garantizar su autenticidad para evitar el fraude alimentario, lo que facilita las exportaciones y contribuye así a incrementar los ingresos de los agricultores y mejorar la economía nacional.
- El hambre y la malnutrición a menudo tienen sus raíces en la inseguridad alimentaria y los desafíos agrícolas, lo que perjudica el bienestar y hace que las economías se vuelvan tensas. Utilizando técnicas de isótopos estables, los profesionales de la salud pueden monitorear la composición corporal y la ingesta y absorción de alimentos o la supervisión de la lactancia materna para comprender mejor las complejidades de la desnutrición y si las medidas de tratamiento y prevención son efectivas.
- El proyecto “Econutrición”, llevado a cabo por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que pretende comprender las interacciones entre la nutrición y el medio ambiente utilizando técnicas de isótopos estables.
- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha lanzado la iniciativa Atoms4Food en 2023, para ayudar a los países a aumentar la seguridad alimentaria y afrontar el aumento del hambre.
Si quieres saber más, echa un vistazo al artículo: "Tecnología nuclear, imprescindible para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible"