El pasado 7 de julio, la misión Transporter-17 de SpaceX puso en órbita con éxito el satélite BOHR (un CubeSat desarrollado por la empresa privada City Labs). Este lanzamiento marca un hito histórico al convertirse en la primera vez que una misión comercial y privada utiliza energía nuclear en el espacio, demostrando que esta tecnología ya no es exclusiva de las grandes agencias públicas (como la NASA).