Clasificación de los residuos radiactivos

Los residuos radiactivos son materiales en forma gaseosa, líquida o sólida para los que no está previsto ningún uso, que contienen o están contaminados con elementos químicos radiactivos (isótopos radiactivos o radionucleidos) en concentraciones superiores a las establecidas por los organismos reguladores.

Estos residuos pueden suponer un riesgo para el ser humano y el medio ambiente, debido a las radiaciones ionizantes que emiten los radionucleidos que contienen, por lo que deben ser controlados y gestionados de manera segura. Sin embargo, a diferencia de otros residuos tóxicos que se generan en otras actividades industriales, la toxicidad de los residuos radiactivos decrece con el tiempo, a medida que se desintegran los isótopos y se transforman en elementos químicos estables.

Desde la perspectiva de la naturaleza de los isótopos radiactivos que contienen, la clasificación de residuos radiactivos consta de las siguientes categorías:

  • Residuos de muy baja actividad.
  • Residuos de baja y media actividad.
  • Residuos de alta actividad o combustible usado.
  • Residuos especiales.

La clasificación tiene en cuenta la actividad inicial de los residuos y el periodo de semidesintegración (tiempo necesario para que se desintegren la mitad de los núcleos de una muestra inicial) de los radionucleidos que contienen mayoritariamente que pueden ser de vida corta y media, menor de 30 años, o bien de vida larga cuando su periodo de semidesintegración es superior a este valor.

Residuos radiactivos de muy baja actividad

Los denominados RBBA pueden definirse como un subconjunto de los residuos de baja y media actividad que, en general, presentan actividades específicas entre 1 y 100 bequerelios por gramo, pudiendo llegar hasta varios miles en el caso de algunos radionucleidos de baja radiotoxicidad o tratándose de cantidades pequeñas.

Por su bajo contenido radiactivo, precisan de menores requisitos para su gestión y son materiales sólidos, generalmente chatarras y escombros, que contienen isótopos radiactivos.

La mayor parte de estos residuos tienen su origen en el desmantelamiento de las centrales nucleares y representan un volumen muy importante dentro del conjunto de residuos de baja y media actividad. Otra fuente de procedencia son las actividades mineras y de fabricación de concentrados de uranio que contienen radionucleidos de las cadenas de desintegración del uranio-238 y torio-232, que tienen en general periodos de semidesintegración muy elevados.

Residuos radiactivos de baja y media actividad

Los denominados RBMA son aquellos cuya actividad se debe principalmente a la presencia de radionucleidos emisores beta o gamma, de periodo de semidesintegración corto o medio (inferior a 30 años) y cuyo contenido en radionucleidos de vida larga es muy bajo y se encuentra limitado.

Por ejemplo, el 95% de los residuos radiactivos generados en España son de baja y media actividad y su procedencia suele ser de hospitales, centros de investigación, industrias y centrales nucleares.

Residuos radiactivos de alta actividad

Los denominados RAA son aquellos que contienen concentraciones apreciables de emisores alfa de vida larga, con un periodo de semidesintegración superior a 30 años, que pueden generar calor por efecto de la desintegración radiactiva, ya que su actividad específica es elevada.

La principal procedencia de estos residuos es el combustible usado descargado de los reactores nucleares y, adicionalmente, se incluyen también en este conjunto aquellos otros residuos de media actividad que por sus características no son susceptibles de ser gestionados de forma final en las condiciones establecidas en instalaciones como el Centro de Almacenamiento de El Cabril, en Hornachuelos, en Córdoba (España).

Como ejemplo, en España la gestión de este tipo de residuos radiactivos se lleva a cabo hasta la fecha in situ en las propias instalaciones productoras, mediante las piscinas de combustible gastado o en contenedores en seco en los almacenes temporales individualizados.

Residuos especiales

Están formados por los aditamentos del combustible nuclear, las fuentes neutrónicas, la instrumentación intranuclear empleada o los componentes sustituidos provenientes del sistema de la vasija o de los internos del reactor, generalmente de carácter metálico que, por sus características radiológicas, no sean susceptibles de ser gestionados en instalaciones del tipo al Centro de Almacenamiento El Cabril que está ubicado en Hornachuelos, en Córdoba (España).

Como residuo radiactivo de larga vida y actividad significativa, su gestión temporal y definitiva se plantea de una manera similar a la de los residuos de alta actividad.

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