CURIOSIDADES Y HUMOR
Joaquín
Argamasilla nació en Madrid el 4 de abril de 1905 y murió en 1985. Las
habilidades de Argamasilla, se limitaban a acertar con los ojos vendados la
hora que marcaban las manecillas de un reloj de bolsillo con tapa y lo escrito
en un papel metido en una caja de metal. Decía que su visión de rayos X
funcionaba siempre que el metal no estuviera pintado.
El
joven salía de la habitación, los experimentadores metían un papel en la caja o
movían las agujas del reloj, el psíquico regresaba, se vendaba los ojos, tomaba
la caja o el reloj entre las manos y adivinaba lo escrito o la hora. Fue un
fenómeno hasta que Houdini se puso manos a la obra. Sabía que uno puede
vendarse los ojos de tal modo que siga viendo -es un arte que dominan los
magos- y pilló a Argamasilla abriendo la tapa de un reloj y
echando una mirada dentro sin que nadie se enterara. Comprobó, además, que el
truco de la caja sólo le salía si lo hacía con dos de su propiedad que le
permitían echar un vistazo al interior por la holgura del cierre. Houdini explicó las artimañas del noble psíquico español en un librito
y acabó con su carrera paranormal.
Extracto de una actuación de Faemino y
Cansado:
Cansado: ¿Resulta que descubres unos rayos
que son tremendos, que sirven para “ver a las personas por dentro” y que tienen
mil y una aplicaciones y vas y los llamas, sencillamente, X?
Faemino: Haberle puesto tu nombre.
Cansado: ¿Y si te llamas López?
Faemino: Pues claro, hombre, los rayos
López.
Sus Altezas
Reales, damas y caballeros.
La Real Academia
Sueca de las Ciencias recibió de Alfred Nobel el privilegio de conceder dos de
los grandes Premios que fundó en su testamento –los Premios en aquellas ramas
de la Ciencia que se encontraban más cerca de su corazón–, los de Física y
Química. Ahora que la Real Academia de las Ciencias ha recibido de sus Comités
su opinión experta sobre las sugerencias recibidas, además de las suyas
propias, ha alcanzado una decisión, y como Presidente actual estoy aquí para
hacerla pública.
La Academia ha
otorgado el Premio Nobel de Física a Wilhelm Conrad Röntgen, Catedrático de la
Universidad de Munich, por el descubrimiento con el que su nombre estará unido
por siempre: el descubrimiento de los denominados rayos Röntgen o, como
los llama él mismo, rayos X. Estos son, como sabemos, una nueva forma de energía
y han recibido el nombre de “rayos” por su propiedad de propagarse en línea
recta como lo hace la luz.
La verdadera
constitución de esta energía radiante es todavía desconocida. Varias de sus
propiedades características han sido, sin embargo, descubiertas en primer lugar
por el propio Röntgen y luego por otros físicos que han dirigido sus esfuerzos
a este campo de investigación. Y no hay duda de que se lograrán grandes éxitos
en las ciencias físicas cuando esta extraña forma de energía sea
suficientemente investigada y este amplio campo explorado concienzudamente.
Recordemos al
menos una de las propiedades que se han descubierto en los rayos Röntgen; la
que es la base del amplio uso de los rayos X en la práctica médica. Muchos
cuerpos, al igual que dejan pasar la luz a través de ellos en diferente medida,
se comportan de igual manera con los rayos X, pero con la diferencia de que
algunos que son completamente impenetrables para la luz pueden ser fácilmente
atravesados por los rayos X, mientras que otros cuerpos los detienen
completamente.
Así, por
ejemplo, los metales no pueden ser penetrados por ellos; la madera, el cuero,
el cartón y otros materiales son penetrables, como es el caso de los tejidos
musculares de los organismos animales. Ahora bien, cuando un cuerpo extraño
opaco a los rayos X, como una bala o una aguja, se ha introducido en estos
tejidos, su localización puede ser determinada iluminando las partes
correspondientes del cuerpo con rayos X y registrando la sombra sobre una placa
fotográfica, sobre la que se detecta inmediatamente el cuerpo opaco.
La importancia
de este hecho para la práctica quirúrgica, y cuantas operaciones han sido
posibles y facilitadas por él, son hechos bien conocidos por todos. Si añadimos
a eso que, en muchos casos, enfermedades cutáneas graves, como el lupus,
han sido tratadas con éxito utilizando rayos Röntgen, podemos decir que el
descubrimiento de Röntgen ha traído ya a la humanidad un beneficio tal que
recompensarlo con el Premio Nobel cumple con la voluntad de su fundador al
máximo nivel.
Cuando tenía
dieciocho años, un compañero de clase realizó una caricatura de uno
de los profesores, pero el profesor pensó que lo había hecho Röntgen. El joven
negó haberlo hecho, pero cuando se le pidió que dijera quién había realizado el
dibujo rehusó delatarlo, incluso cuando fue amenazado con la expulsión. El
dibujante no tuvo las agallas de reconocer su culpa y librar a Röntgen del
problema, las autoridades del colegio no tuvieron la sensatez de no castigar a
un inocente… y el pobre Röntgen fue expulsado.
No sólo eso, se
le prohibió acabar los estudios en cualquier centro educativo alemán u holandés,
con lo que perdió incluso la posibilidad de entrar en la Universidad en
cualquiera de esos dos países. Finalmente logró entrar en una universidad suiza
y allí se doctoró; luego volvería, tras pasar por varios lugares, a Alemania,
donde –especialmente tras recibir el Premio Nobel, claro– recibiría múltiples
honores.
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UNIDAD DIDÁCTICA SOBRE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA PARA TERCER CICLO DE PRIMARIA
