Consecuencias del derroche energético
En 2007 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) publicó su 4º informe de evaluación (AR4) después de un número inusual de catástrofes relacionadas con el clima, y después de haberse registrado durante varios años consecutivos las temperaturas más altas de las que se tuviera constancia hasta el momento. Se llegaron a las siguientes conclusiones:
- La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra está directamente relacionada con la temperatura media mundial del planeta.
- Desde la Revolución Industrial la concentración ha ido aumentando de forma continua y con ella las temperaturas medias mundiales.
- El gas de efecto invernadero más abundante es el dióxido de carbono, que se genera al quemar los combustibles fósiles.
El AR4 evaluó las siguientes evidencias sobre la situación mundial actual:
- La temperatura media de la superficie de la Tierra ha subido 0,74 ºC desde finales del siglo XIX.
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Se prevé que para el año 2100 habrá aumentado entre 1,8 y 4 ºC adicionales si no se hace nada para impedirlo. Esto supone un cambio rápido e intenso en el tiempo geológico.
- Incluso si "sólo" subiera 1,8ºC sería un aumento de temperatura mayor que en ningún otro siglo en los últimos 10.000 años.
- Es probable que alrededor de un 20-30% de las especies vegetales y animales corran un mayor riesgo de extinción si la temperatura media mundial sube por encima del rango de 1,5-2,5ºC.
- El nivel medio del mar subió entre 10 y 20 cm a lo largo del siglo XX. Se espera que para 2100 haya subido entre 18 y 59 cm más. Las temperaturas más altas provocan que el volumen de los océanos se expanda. Al derretirse, los glaciares añaden más agua a los océanos.
- A medida que el blanco brillante del hielo y la nieve deja paso al azul marino oscuro, se reduce cada vez más la capacidad para reflejar los rayos del sol, lo cual intensifica el calentamiento.
No se sabe con certeza cuándo se agotarán las reservas mundiales de petróleo. Hoy en día el carbón, el petróleo y el gas natural mueven las economías del mundo, y casi todas las actividades humanas modernas generan dióxido de carbono (CO2) eso hace que el cambio climático sea sumamente complejo y esté vinculado a otros problemas complicados como son la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento de la población.
Fuente Naciones Unidas.
EMISIONES CONTAMINANTES
La atmósfera es esencial para la vida en la Tierra por muchas razones, en particular, por su contenido en oxígeno. Contiene, igualmente, un gran número de otros gases y productos químicos, algunos como resultado de la actividad humana. Hoy en día está comprobado que las emisiones de determinados gases a la atmósfera tienen un impacto importante y negativo en el medio ambiente.
Se denomina efecto invernadero al sobrecalentamiento de la superficie terrestre por el incremento de la cantidad de energía solar que es atrapada en la atmósfera, debido a determinados gases cuya presencia y proporción han sido modificadas por la actividad humana. Los gases de efecto invernadero más importantes son:
- Dióxido de carbono (CO2)
- Metano (CH4)
- Óxidos de nitrógeno
- Clorofluorocarbonos (CFC)
- Óxidos de nitrogeno (NOX)
- Hexafluoruro de azufre (SF6)
- Cambio de las variables climáticas: incremento de la temperatura global media, disminución de la capa de nieve, subida del nivel del mar, aumento de las precipitaciones, etc.
- Procesos migratorios humanos.
- Aumento del número de tormentas y su intensidad.
- Incendios forestales.
- Mayor presencia de inundaciones y riadas.
- Extensión de plagas y enfermedades hacia nuevas zonas, debido a los cambios de clima.
- Pérdida de la capacidad productiva agrícola.
- Incremento de la erosión.
- Desaparición de numerosas especies (más de 1 millón en los próximos 50 años).
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Es el acuerdo internacional más importante sobre cambio climático, y tiene su origen en la Convención Marco de las Naciones Unidas creada en 1992.
Este protocolo compromete a los países industrializados a estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero. La Convención por su parte solo alienta a los países a hacerlo.
El PK, como se le denomina por abreviar, fue estructurado en función de los principios de la Convención. Establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para 37 países industrializados y la Unión Europea, reconociendo que son los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de GEI que hay actualmente en la atmósfera, y que son el resultado de quemar combustibles fósiles durante más de 150 años. En este sentido el Protocolo tiene un principio central: el de la «responsabilidad común pero diferenciada».
El Protocolo ha movido a los gobiernos a establecer leyes y políticas para cumplir sus compromisos, a las empresas a tener el medio ambiente en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones, y además ha propiciado la creación del mercado del carbono.
El camino a seguir
En general el Protocolo de Kyoto es considerado como primer paso importante hacia un régimen verdaderamente mundial de reducción y estabilización de las emisiones de GEI, y proporciona la arquitectura esencial para cualquier acuerdo internacional sobre el cambio climático que se firme en el futuro. Cuando concluya el primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto en 2012, tiene que haber quedado decidido y ratificado un nuevo marco internacional que pueda aportar las severas reducciones de las emisiones que según ha indicado claramente el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) son necesarias.
El compromiso obliga a limitar las emisiones conjuntas de 6 gases (CO2, CH4, N2O, HFC, H6F) respecto al año base de 1990 para los tres primeros gases, y 1995 para los restantes, entre 2008-2012 con una disminución general acordada del 5,2% para los países industrializados.
¿Qué países adoptaron este acuerdo?
Los compromisos contraídos en virtud del Protocolo de Kioto varían de un país a otro. El objetivo de disminución global del 5% en los niveles de gases de efecto invernadero respecto a 1990 para los países industrializados está entre el 28% de Luxemburgo, el 21% para Dinamarca y Alemania. y un incremento máximo de las emisiones del 25% para Grecia y del 27% para Portugal.
En el caso de la UE, la reducción sería del 8% de manera global respecto a las emsiones del año 1990, y en el caso concreto de España las emisiones para el periodo 2008-2012 deberán ser como máximo un 15% superiores a las de 1990.