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Premio Princesa de Asturias de Investigación para la detección de las ondas gravitacionales

15/06/2017 -
SINC

Los físicos estadounidenses Rainer Weiss, Kip S. Thorne y Barry C. Barish que impulsaron la creación del observatorio LIGO, donde por primera vez se detectaron ondas gravitacionales, junto a la propia colaboración científica que logró el descubrimiento, han sido galardonados este año con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica. El jurado encargado de su concesión lo ha anunciado hoy en Oviedo.

El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2017 ha recaído en los físicos Rainer Weiss, Kip S. Thorne y Barry C. Barish de EE UU y a la colaboración científica internacional LIGO. El anuncio lo ha hecho hoy en Oviedo el jurado de este premio.

Weiss y Thorne, junto al investigador Ronald Drever (fallecido en marzo de 2017) fueron los que, en los años ochenta, propusieron la construcción del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO, por sus siglas en inglés) para la detección de ondas gravitacionales –ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo– predichas por Albert Einstein hacía un siglo en su teoría general de la relatividad.

Weiss y Thorne promovieron la construcción del observatorio LIGO, dirigido luego por Barish y donde una colaboración científica internacional detectó las ondas gravitacionales

Este observatorio estuvo dirigido entre 1997 y 2006 por el tercer galardonado, Barish, que impulsó la fundación en 1997 de la colaboración científica LIGO, en la que se han integrado investigadores de universidades e instituciones de todo el mundo, incluido un equipo español: el Grupo de Relatividad y Gravitación de la Universidad de las Islas Baleares.

Los detectores LIGO comenzaron a funcionar en 2002 y trece años después, la Colaboración Científica LIGO anunció la primera detección de ondas gravitacionales procedentes de la colisión de dos agujeros negros de características desconocidas hasta ese momento, lo que ha supuesto un hito en la historia de la física al confirmar la predicción de Einstein y ha marcado el inicio de un nuevo campo de la astronomía, la astronomía de ondas gravitacionales.

Uno de los descubrimientos científicos del siglo

Este descubrimiento está considerado uno de los logros científicos más importantes del siglo al validar uno de los pilares de la física moderna –la teoría general de la relatividad– y abrir una nueva ventana para observar el Universo.

Tras el hallazgo, Drever, Thorne y Weiss fueron galardonados conjuntamente en 2016 con el Special Breakthrough Prize in Fundamental Physics (compartido con el equipo que firmó el artículo científico) y diversos de premios internacionales. Ahora suman el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica de este año, cuya candidatura fue propuesta por el investigador Emilio Méndez Pérez, que consiguió el mismo galardón en 1998, junto al también físico Pedro Miguel Etxenike Landiríbar.

El jurado de la edición actual ha estado presidido por Pedro Miguel Echenique Landiríbar e integrado por Juan Luis Arsuaga Ferreras, Juan Ignacio Cirac Sasturáin, Miguel Delibes de Castro, Luis Fernández-Vega Sanz, Cristina Garmendia Mendizábal, Álvaro Giménez Cañete, Bernardo Hernández González, Clara Menéndez Santos, Sir Salvador Moncada, Ginés Morata Pérez, Enrique Moreno González, Teresa Rodrigo Anoro, Inés Rodríguez Hidalgo, Manuel Toharia Cortés y Santiago García Granda.

Cada uno de los Premios Princesa de Asturias está dotado con una escultura de Joan Miró –símbolo representativo del galardón−, la cantidad en metálico de 50.000 euros, un diploma y una insignia. Los galardones serán entregados en otoño en Oviedo en un solemne acto presidido por SS.MM. los Reyes.