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Recursos educativos

¿Por qué reciclar?

¿Por qué reciclar?

 

Porque ahorra recursos naturales.

Las cosas que usamos a diario, periódicos, botes de refresco, botellas de plástico, están fabricadas con materiales procedentes de la Tierra: los periódicos salen de los árboles; los botes de refresco, de los metales que extraemos de las minas; el plástico, del petróleo que se extrae también de la Tierra.

Nuestro planeta tiene una cantidad limitada de estos valiosos recursos naturales, pero nosotros seguimos tratándolos como si no valieran nada.

Por ejemplo:
 

  •  Cada hora los españoles tiramos a la basura miles de botellas de plástico. Suficientes para cubrir toda la superficie de la península al cabo del año.
  •  Cada semana tiramos entre 20 y 25 toneladas de envases de vidrio; con ellos se podría llenar un rascacielos desde el sótano hasta el último piso.
  •  Cada seis meses tiramos aluminio en cantidad suficiente para volver a construir todos los aviones de nuestras líneas aéreas.
  •  Cada año arrojamos a la basura unos 3 millones de kilos de papel y cartón; con ellos se podría levantar un muro de una punta a otra del país.
  •  Al reciclar ahorramos todos estos recursos. En vez de sacar más material nuevo de la Tierra podemos volver a utilizar los mismos una y otra vez.

Porque ahorra energía.

La energía es una de las cosas más valiosas que hay en este planeta. Es lo que hace andar a los coches, lo que genera luz y calor, lo que hace que funcionen las fábricas, etc. Esta energía la sacamos de los recursos naturales de la Tierra, quemando carbón, petróleo o gas natural para generar electricidad.

Se consume mucha energía para extraer metales, para talar árboles o para sacar petróleo de las profundidades. Y también se gasta muchísima energía para transformar en las fábricas estas materias primas en productos.

Así pues, reciclar ahorra energía de dos formas: nos permite reutilizar materiales en lugar de gastar la energía que sería necesaria para sacarlos de la tierra continuamente, y al mismo tiempo permite que las fábricas consuman menos energía, ya que es más fácil convertir en productos nuevos los materiales reciclados que las materias primas.

Por ejemplo:

  •  Se gasta 20 veces más energía en fabricar una lata de aluminio con materiales nuevos que con materiales reciclados.
  •  Con el acero que se recicla todos los años se ahorra energía suficiente para suministrar electricidad a Madrid y Barcelona durante diez años. Fabricar papel y vidrio con materiales reciclados consume un 25% menos de energía que con materia prima.

Porque produce menos contaminación.

Fabricar productos con cualquier clase de material contamina. Por ejemplo, cuando las fábricas están funcionando la contaminación llega al aire a través de sus chimeneas. Los productos químicos empleados en la fabricación de papel o plástico pueden llegar a nuestros lagos y ríos.

Si queremos obtener nuevos productos, siempre se producirá algo de contaminación. Pero puede disminuir si empleamos materiales reciclados.

Por ejemplo:

  •  Hacer una lata de aluminio con material reciclado genera un 95% menos de contaminación en el aire que hacerla con materia prima.
  •  Por cada tonelada de papel que reciclamos, evitamos que 25.000 litros de agua sean tratados con productos químicos.
  •  Fabricar vidrio con materiales reciclados reduce la contaminación del aire en un 14-20%.

Así pues, reciclar contribuye a mantener limpios el agua y el aire que respiramos.


Porque protege a los animales.

Cuando abrimos agujeros para las fosas sépticas, o para extraer metales o petróleo; cuanto talamos árboles; cuando contaminamos nuestra agua o nuestro aire, también ponemos en peligro los lugares donde viven los animales, es decir, sus hábitats.

Reciclar significa cavar y perforar menos, talar y derribar menos... Significa menos destrucción de bosques, ríos y campos.

¿Por qué reciclar?

 

 

 

Porque ayuda a nuestras comunidades.

Parecerá gracioso, pero la basura es cara. Tenemos que pagar para que vengan con camiones a recogerla; tenemos que pagar para que construyan vertederos en los cuales enterrar la basura, y tenemos que pagar un salario a unas personas para que se ocupen de estos asuntos.

Si producimos menos basura, nuestras comunidades pueden ahorrar dinero, lo cual significa que ese dinero podría emplearse en otras cosas, por ejemplo construir campos de deporte, comprar libros para las bibliotecas o mejorar las instalaciones de los colegios.