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Recursos educativos

El teatro es pura química; la química es puro teatro

El teatro es pura química; la química es puro teatro

¿Es posible utilizar el teatro como un instrumento para profundizar en conceptos químicos? ¿Es factible emplearlo para motivar a los adolescentes de 16 a 17 años en el estudio de la química y proporcionarles una imagen refrescante y original de esta disciplina? Y, ¿es posible, además, que refleje la enorme importancia que tiene en nuestro mundo y en nuestra vida cotidiana la química? En la Universidad de Valencia piensan que sí y, de hecho, desde hace más de dos años vienen desarrollando un proyecto bastante singular: «El teatro es pura química; la química es puro teatro» .

La iniciativa surgió en el marco de una asignatura de libre elección denominada Química del Bachillerato, dirigida por estudiantes de últimos cursos de licenciatura que quieren ser profesores de química. El objetivo esencial es que reflexionen sobre qué harían si fueran docentes, cómo y por qué. Uno de los ejercicios que les pide Rosendo Pou, responsable del módulo y profesor del departamento de Química Física, es que imaginen que están ante una clase especialmente desmotivada, y expongan que harían para cambiar esa situación.

Una de las propuestas que se barajó fue la de preparar una comedia inspirada en el temario que aparecía en el currículo oficial de Química de los cursos de Bachillerato.

Dicho y hecho; a los estudiantes se les pidió precisamente eso: que elaboraran un guión teatral sobre los conceptos químicos que pudiera resultar atractivo y motivador para los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, y que lo pusieran en escena.

Tras varias semanas de trabajo intenso y de nervios, buscando siempre ese ejemplo clarificador, esa metáfora iluminadora que permitiera presentar a los chavales de forma ingeniosa determinadas nociones, relaciones, fenómenos o fórmulas químicas, en mayo de 2008 estrenaron una atrevida e insólita obra en la que los espectadores, un puñado de amigos y compañeros, se sorprendieron con las desventuras de la familia termodinámica; se rieron con los comentarios de oxidantes, reductores y electrones en una discoteca; presenciaron la retransmisión de un partido de tenis entre ácidos y bases, y disfrutaron con ¿Quieres ser químico y millonario?, parodiando el famoso concurso televisivo, dedicando de forma íntegra a predecir desplazamientos de diversos equilibrios haciendo uso del principio de Le Chatelier.


Recreando series de la tele

El resultado fue tan satisfactorio que se repitió la experiencia el curso siguiente. La nueva obra, elaborada por una veintena de estudiantes de las licenciaturas de Química, Biología, Farmacia y Matemáticas se estrenó en mayo de 2009 y en ella se recrearon diversos espacios y series de televisión con títulos como ¿Dónde estás electrón? (DEC), en la que la relación amorosa de la plata y el cloruro permite abordar los distintos tipos de enlace; Gay-Lussac (House), que gira en torno a un problema de composición química: Cuarto Periodo (Cuarto Milenio), dedicado al misterioso mundo de los catalizadores, y La noria periódica (La Noria) que subraya la incongruencia de la separación entre lo natural y lo químico.

El éxito fue de tal calibre que acabó traspasando las fronteras de la asignatura y los participantes fueron invitados a representarla en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alicante, en julio de 2009, y el Parque de las Ciencias de Granada, en octubre de 2009, en el marco de las actividades del Día de la Química de Andalucía, dónde, a diferencia de las anteriores representaciones, el público estuvo constituido principalmente por estudiantes de secundaria.

El paso siguiente de esta aventura tuvo lugar a principios de este año, cuando María Teresa Climent, técnica responsable del Laboratorio de Química General de la Facultad de Química de la Universidad de Valencia, convencida de que había que ir más allá de la mera actividad académica, catalizó toda una serie de acciones para que la obra se representara ante estudiantes de Secundaria y de Bachillerato de la provincia de Valencia, consiguiendo así el objetivo real para el que se creó.

Dos representaciones en marzo de 2010, en la sala de Charles Darwin, en el campus de Burjassot de la Universidad de Valencia, ante casi un millar de espectadores de más de una decena de institutos y colegios, demostraron la sensacional acogida del proyecto, al igual que la que tuvo lugar un mes más tarde en el Centre Internacional de Gandía ante un buen en número de estudiantes, profesores e incluso personal técnico de la Universidad de Valencia, tanto de la Facultad de Química, como de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería. Cada nueva incorporación ha servido para enriquecer todavía más el texto original y dar nuevos matices a cada uno de los personajes.

Además de los ingeniosos diálogos, la obra está salpicada con proyecciones de vídeos e imágenes, grabadas con anterioridad, que logran que el espectador no tenga ni un minuto de tedio. El entusiasmo del público se hace más evidente cuando la mitad de la obra se pide su colaboración para decidir el final de una de las escenas, tomando total protagonismo en ella.


Inmejorables Críticas

La iniciativa ha recibido numerosos elogios en los últimos meses. Así, por ejemplo, entre los comentarios de los distintos profesores de Bachillerato se podrían destacar los siguientes: «¡Habéis estado fantásticos! Por favor no abandonéis un proyecto que ha sabido unir la creatividad, el conocimiento y el buen gusto». «La verdad es que la experiencia ha sido increíble y muy interesante para todos nosotros, pero especialmente para nuestros alumnos, que disfrutaron con todas las escenas, vieron que sabían Química y, sobretodo se rieron un montón, porque habéis tenido mucho ingenio para introducir conceptos químicos mediante programas de televisión tan cercanos a ellos». «Cuando las cosas se hacen en partes alícuotas de ilusión y dedicación, lo normal es que vayan bien. Así fue: muy bien. Me refiero, por descontado, a vosotros, los que cuidasteis la obra, desde los técnicos a los actores».

El presidente de la Asociación de Químicos de Andalucía, Fernando Romero Guzmán manifestó al acabar la obra: «Me quedé alucinado cuando vi estos montajes, y sobre todo las caras que ponían los alumnos que llenaban el auditorio. Disfrutaron de lo lindo y creo que los conceptos químicos que fuisteis desgranando se les quedarán».

Recientemente tuvo lugar el estreno de la tercera obra de este proyecto. En ella, de nuevo, conocimientos químicos propios de Bachillerato, como las leyes de los gases, los modelos atómicos o los grupos de funcionales, inundan espacios dónde, a priori, no resulta previsible encontrarlos, tales como un debate parlamentario, un desfile de modas o una rumba. Y todo ello con el propósito, reconocido por los autores sin rubor, de lograr que el espectador disfrute, que aprenda y , sobre todo que se enamore un poco más si cabe de nuestra preciosa disciplina.