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Recursos educativos

Alumnos del siglo XXI en escuelas del siglo XX

Alumnos del siglo XXI en aulas del siglo XX

 

Desde 1997 hasta el 2007 la cifra de alumnos inmigrantes en las aulas españolas ha aumentado en más de medio millón situándose en aproximadamente 600.000 los niños de procedencia extranjera que durante el curso pasado fueron matriculados en nuestras escuelas. Este crecimiento no es solo relevante por el número sino, y sobre todo, por el ritmo vertiginoso en el que se ha desarrollado. La necesaria transmisión de conocimientos que se realiza en los centros educativos hace plantearse el modo que debe emplearse dentro de un contexto que ha dejado se ser como antaño eminentemente homogéneo.

Si buscáramos un sinónimo para educar, fácilmente aparecería instruir y si buscáramos un sinónimo de instruir, la memoria nos recomendaría enseñar. Los tres son términos comúnmente utilizados en referencia a la educación y sin embargo, como cualquier palabra de nuestro idioma, lo que le diferencia de otra son los matices. Quién educa, dirige y encamina, quién instruye comunica ideas y conocimientos y quién enseña amaestra con reglas o preceptos.

Esta exposición un tanto jeroglífica sobre la tarea de adoctrinar, inicia su importancia en el momento de la infancia y no culmina hasta que la persona deja de existir, puesto que a lo largo de nuestra vida no dejamos de aprender aunque solo sea a vivir.

Inmigración familiar

El fenómeno de la inmigración personal ha evolucionado a la familiar y con ella, el reto de aceptar educar a la descendencia en un país de acogida.

En los últimos diez años y según el Ministerio de Educación, España ha visto como en sus aulas aumentaba el número de niños inmigrantes desde 63.044 (curso 1996-97) hasta los 608.040 (curso 2006-07). Lo que corresponde aproximadamente a un 8,4% del total de alumnos escolarizados. Cerca de la mitad de ese porcentaje proviene de América del Sur (42,9%), les sigue aquellos niños procedentes de países europeos (28,3%) y africanos (19,5%). Por comunidades autónomas, Baleares, La Rioja y Madrid poseen los niveles más altos en escolarización de niños nacidos en otros países mientras que Ceuta y Extremadura se sitúan en aquellas comunidades con menor índice de alumnos inmigrantes.

Para el secretario general de Educación el porcentaje global de alumnado de origen extranjero matriculado en los colegios e institutos españoles no es elevado en comparación con otros países de nuestro entorno, pero ha crecido muy deprisa. Por este motivo, nuestro sistema educativo aún está afrontando la integración de la población inmigrantes en líneas generales de manera satisfactoria, pero sin duda se trata de un asunto al que debemos prestar atención. Según la presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA):
«el sistema educativo público está asumiendo con bastante fortaleza la incorporación de este nuevo alumnado».

Aulas heterogéneas

En el año 2005, el consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, reconocía diferencia de inmigración entre colegios públicos y privados y situaba en un 77% los alumnos extranjeros matriculados en aulas públicas y en un 23% en centros escolares privados y concertados. En el 2007, hasta 30 colegios madrileños superaban el 30%de inmigrantes escolarizados.

Si asumimos la diversidad en las aulas españolas no podemos ver esta de la misma manera en todos los centros educativos, ni por supuest o aplicar los mismos parámetros en cada uno de ellos. Según un inspector de educación del País Vasco:  en la actualidad, los centros educativos aún se debaten entre los viejos esquemas de la escuela del siglo XX donde la homogeneidad del alumnado y la respuesta escolar estandarizada todavía forma parte del quehacer en su día a día. Con la irrupción de la inmigración en las aulas españolas se  hace necesario la implementación de programas adaptados si lo que pretendemos es que el discurrir académico del alumno se desarrolle en el aula ordinaria. El modelo educativo que hasta el momento se sigue es para algunos expertos de muy dudosa consideración, hasta el punto de instalarnos en una espiral cuyo final no sea otro que la debacle. Así es considerado por una profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y antropóloga social, que propone un modelo educativo que huya de la improvisación y de las ideas generadas desde el paradigma de la interculturalidad. La reflexión y el estudio serio y profundo sobre la cuestión es el camino adecuado para conseguir un modelo educativo adaptado a la realidad actual.

Debido a la exigida convivencia en las aulas, la función que suele reconocerse a las escuelas es la de integradora, sin embargo, durante algún tiempo se percibió la idea de que la presencia exagerada de extranjeros de una misma procedencia en un aula podría provocar la proliferación de guetos. Mientras que para algunos la utilización del término gueto para referirse a niños que simplemente interactúan más entre ellos que con los niños españoles, para otros los llamados guetos son producto de la localización de escuelas en las zonas donde la población inmigrante encuentra una vivienda donde asentarse y que podrían combatirse si los dotáramos con más recursos humanos y materiales que facilitasen el decurso académico del alumnado que se atiende en los mismos ya que el quehacer educativo en los mismos presenta más dificultades añadidas que un centro, llamémosle ordinario. En este sentido, el Secretario de Educación añade la importancia que posee la escolarización de alumnos con necesidades específicas de apoyo de manera equilibrada entre los distintos centros.

Profesorado

El secretario general de Educación aconseja afrontar la pluralidad de nuestras aulas mediante una atención lo más individualizada posible. Tarea que evidentemente corresponde al profesorado que se enfrenta a esta nueva realidad y que ha de dar respuesta a las exigencias con que la sociedad impele a la escuela a la hora de formar a nuestro alumnado, así como el facilitar que este alumnado multicultural se integre en nuestro sistema educativo como elemento facilitador de su integración en la nueva sociedad de acogida. En ocasiones y tal y como está planteado el sistema educativo, muchas de nuestras aulas se están convirtiendo en «aulas unitarias» a la antigua usanza, donde el profesorado no atiende al grupo sino al alumno o grupo reducido de alumnos con necesidades específicas. Algunos expertos apuestan por incorporar la «innovación pedagógica» . Otros creen que uno de los obstáculos a los que se enfrenta el profesorado en las aulas multiculturales es,  un cierto culturalismo, entendido como la tendencia a culpar a las culturas de origen de los alumnos extranjeros de la mayor parte de los problemas y, por supuesto, los comportamientos de estos y de sus familias. La formación del profesorado en interculturalidad intensifica ese culturalismo en el profesorado.

Conciente de la necesidad de una actualización en la formación del profesorado, debido a los muchos cambios que ha vivido nuestro país durante los últimos treinta años. Recientemente se ha aprobado la reforma que va a ampliar y reformar la formación inicial de los docentes, aprovechando las posibilidades que ofrece la adaptación de la universidad española al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Los futuros maestros cursarán títulos de grado en cuyas directrices se incluyen aspectos relativos a la atención de la diversidad y a la educación en contextos multiculturales.

Aulas de enlace

Según la propia experiencia de los docentes y de las evaluaciones que durante el curso llevan a cabo, los alumnos que sostienen mayores deficiencias son aquellos que proceden de Iberoamérica, mientras que los alumnos que provienen de Europa del Este y China se adapta con mayor facilidad a la educación de nuestro país. Para todos, se crearon las «aulas de enlace», una fórmula nueva para paliar los desequilibrios lingüisticos, académicos y culturales de aquellos alumnos extranjeros recién llegados. Unidades de adaptación para quienes en algunas materias necesitan un apoyo especial, como es el caso de la lengua. Aspectos como el desconocimiento de la lengua pueden hacer necesaria una actuación previa del tipo de las aulas de enlace o refuerzos a través de tutores, etc. La LOE permite que sean las administraciones educativas las que implementen en cada caso el programa adecuado a las necesidades específicas. Pero tampoco en esta cuestión puede generalizarse, ya que las aulas de enlace adquieren sentido en los cursos en los que las dificultades individuales son serias barreras para el decurso académico del alumno inmigrante. En los cursos más bajos, infantil o primeros ciclos de Primaria no tienen ningún sentido. Para la presidenta de CEAPA «la escolarización al margen del resto del alumnado debe ser transitoria, no debe prolongarse en el tiempo».

Calidad de la enseñanza

En el plano de Educación, acabamos 2007 con las valoraciones obtenidas tras la publicación del informe PISA 2006 (Programa para la Evaluación Internacional de alumnos de la OCDE). Los resultados de este informe propiciaron la reflexión sobre la calidad de la enseñanza española y la repercusión que en ésta ha podido tener la presencia cada vez más acusada de alumnos extranjeros en nuestras aulas.

El Secretario de Estado de Educación sale al paso de cualquier comentario que defienda la reducción de la calidad de la enseñanza y que presuponga la inmigración como culpable de dicha disminución cualitativa: «este tipo de afirmaciones no se sustenta en datos reales. Nuestro sistema educativo es el mejor que hemos tenido nunca». Además, «parece exagerado pensar que un 8,6% del alumnado suponga un impacto determinante para la totalidad del sistema educativo. El reto va más allá de esa cuestión y tiene que ver con qué sociedad queremos construir para nuestros hijos y nietos y con qué grado de cohesión en un contexto necesariamente multicultural» . Afirmaciones de este tipo no son más que  una línea argumental de fácil salida para echar la culpa al otro de los males de nuestro sistema educativo y que en algunos casos se traducen en ranking bajos en los estándares de la llamada calidad de la enseñanza. E incluso, se apuntan los beneficios que los niños autóctonos obtienen a medio y largo plazo a nivel de educación para la convivencia, en valores, etc, si aprovechan la realidad que les ha tocado vivir.

Presupuestos para la Educación

La memoria económica de la LOE establece 7.000 millones de euros adicionales en el sistema educativo en cinco años. Gran parte de este presupuesto va destinado a programas específicos de apoyo cuyo objetivo es conseguir el éxito de todos los alumnos. Se considera que lo más apropiado es aumentar enormemente el presupuesto y después ver el modo en que puede enfocarse. Se aboga por un incremento de la inversión en la educación pública. Además se considera que los fondos públicos deben dirigirse a incrementar los esfuerzos en aquellos centros educativos de áreas desfavorecidas donde se concentra el alumna inmigrante y autóctono de nivel socialeducativo bajo. Es, sin duda, imprescindible cambiar de enfoque a la hora de hablar de presupuestos dedicados a Educación y considera que ya ha pasado la época en la que nuestra escuela debía ser y parecer homogénea:  «en la actualidad, la diversidad en nuestras aulas, en sus diversas acepciones es la realidad imperante a la que la escuela ha de dar respuesta».

Diversidad palpable no solo en las aulas, sino en todos los ámbitos nacionales. Los nativos conviven física y profesionalmente con los foráneos en un país en el que no siempre la inmigración ha sido percibida como positiva. La escuela es el medio formativo y de convivencia necesaria donde se puede combatir la percepción negativa y/o prejuicios que sobre la inmigración nos filtra el entorno social.

Por este motivo se hace del todo importante valorar en qué medida al alumnado, independientemente de su origen, no solo se le educa sino que se le enseña e instruye.

«Quizá la escuela no cambie el mundo, pero sin ella no será posible hacerlo.»