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Exposición Enrique Moles. Profesor e Investigador en el Año Internacional de la Tabla Periódica

21/02/2019 -
UCM

Un interesante recorrido sobre el introductor de la Química moderna en España.

El 18 de abril de 1983 Augusto Pérez-Vitoria, el discípulo más leal de Enrique Moles, atendiendo la invitación para conmemorar el Centenario del nacimiento del insigne químico barcelonés que le había hecho mi padre y maestro, el Prof. Francisco González de Posada, entendía que debía dar una conferencia con un título y un subtítulo desde entonces inseparables: "Enrique Moles y el sistema periódico de los elementos", título con el que se publicaría la conferencia en el nº 17 de la Colección "Aula de Cultura Científica", que había empezado a dirigir en 1981 mi madre y maestra, la Profª Mª Dolores Redondo Alvarado, panorama que se completaría en 1986 con una segunda monografía de Pérez-Vitoria sobre "La Era Moles en la Química española".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y es que, en efecto, desde la obtención de la Cátedra de Química Inorgánica en abril de 1927, Moles "revolucionaría" la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid: propondría un nuevo Plan de Estudios para el conjunto de la Sección de Química; racionalizaría la enseñanza de los dos cursos de su asignatura con unos programas, en palabras de Pérez-Vitoria, "basados estrictamente en el sistema periódico, en su representación gráfica de la tabla periódica larga, en la que cada columna incluye un solo grupo"; generalizaría las Tesinas de Licenciatura como alternativa a los exámenes de reválida (el precedente de los actuales Trabajos Fin de Grado); introduciría los Coloquios de Química para los alumnos de Doctorado (algo usual en la Europa de esos años, pero desconocido hasta entonces en España), etc. Así, en las vitrinas podrá verse un número del Boletín de la Universidad de Madridde 1930 reseñando estos "Coloquios".

De hecho, Moles (Barcelona, 1883-Madrid 1953) había empezado la exposición de la Memoria presentada en el concurso oposición a la Cátedra leyendo el siguiente "autorretrato":

"Firme devoto del antiguo adagio Audaces fortuna juvat [la fortuna sonríe a los audaces] he de poner todo mi empeño en realizar el programa expuesto. Cuento en mi historial científico con hechos y publicaciones que habrían sido tachados a priori de imposibles por nuestros timoratos. Publicaciones y hechos que han pasado las fronteras y han sido considerados del mismo rango que los realizados en laboratorios de países afamados en química".

Y, aunque no era habitual entonces, ni lo es ahora, presentarse en estos términos ante un tribunal de oposiciones, la realidad es que el "padre" de la Química moderna en España aportaba, cosa tampoco habitual ni entonces ni ahora, cuatro doctorados: en Farmacia (Madrid, 1906); Ciencias Químicas (Leipzig, 1910); Ciencias Físicas (Ginebra, 1916); y Ciencias Químicas, (Madrid, 1922). También era evidente que presentaba un impresionante conjunto de artículos de Química física, publicados en las principales revistas de la época, en colaboración con Blas Cabrera en Magnetoquímica, en solitario, o con sucesivos grupos de colaboradores de su "Escuela de Madrid", con los que había ido alcanzado autoridad y renombre internacional, especialmente en la determinación de pesos atómicos.

Esta doble vertiente de Moles como Profesor e Investigador es la que vertebra los contenidos y da nombre a esta nueva exposición que hemos preparado desde Amigos de la Cultura Científica sobre este insigne químico español: cinco vitrinas llenas de publicaciones originales de Moles, sólo o con colaboradores, en español, francés o alemán; paneles sobre Moles y la Enseñanza, sobre Pesos atómicos y el Sistema Periódico, sobre Moles y la Investigación; retratos científicos de Moles escritos por Blas Cabrera y Augusto Pérez-Vitoria; Suplementos originales de periódicos de época, plastificados y enmarcados, sobre el Laboratorio de Investigaciones Físicas y sobre el IX Congreso de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (del que pueden verse en la exposición varios volúmenes de las Actas, programas originales, credenciales como congresistas y reseñas en revistas científicas), etc.

Moles había terminado la Licenciatura en Farmacia en la Universidad de Barcelona en 1905, se había doctorado en la Universidad de Madrid en 1906 y, cuando se presentó a la oposición en la primavera de 1927 (en la exposición podrá verse su nombramiento como Catedrático, firmado por el Ministro de Instrucción Pública Eduardo Callejo) solo era, formalmente, profesor Auxiliar de Química Inorgánica en la Facultad de Farmacia de Madrid.

Sin embargo, tras las sucesivas pensiones de estudios concedidas por la Junta para Ampliación de Estudios en Alemania y Suiza, a partir de 1911 se había convertido en el introductor de la enseñanza y la investigación en Química Física en España en y desde el Laboratorio de Investigaciones Físicas. Y, sobre todo, siendo solamente Auxiliar, sería designado por el Consejo de Instrucción Pública como "Vocal competente" para formar parte de numerosos tribunales para el acceso a Cátedras universitarias, de modo que sus colaboradores y exalumnos formados en su "Escuela" irían ocupando todas las vacantes en Madrid y demás Universidades de provincia, "extendiéndose su ejemplo, su táctica y sus procedimientos como mancha de aceite", en palabras de su discípulo más fiel (y a quien podría considerarse co-comisario de esta muestra), Augusto Pérez-Vitoria.

Este proceso de modernización y "europeización" de la Química española liderado por Enrique Moles constituyó uno de los frutos más exitosos de la política de convergencia con la ciencia internacional para la que se había concebido en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios. Pero también contribuyó notablemente a que creciera el "repertorio de afrentas" que fueron asumiendo durante nuestra Edad de Plata muchos de los científicos españoles que no habían conseguido pensiones en el extranjero la JAE; que no habían podido integrarse en ninguna de las plazas de investigador en el Laboratorio de Investigaciones Físicas, ni, a partir de 1932, en el Instituto Nacional de Física y Química; que habían perdido frente a Moles o sus discípulos en las oposiciones a plazas de Catedrático; etc., etc., etc.Al estallar la guerra civil, Moles permaneció fiel a la República. Ausente Cabrera, asumió la dirección del Instituto Nacional de Física y Química. Mantuvo la publicación de los Anales de la Sociedad Española de Física y Química para garantizar el intercambio de colecciones. Ejerció de diplomático científico en congresos y reuniones en el extranjero ... Y hasta aceptó el puesto de Director General de Pólvoras y Explosivos del Ministerio de Defensa Nacional de la República. De estos años pueden verse varios artículos publicados en 1937, en la revista Madrid (editada en Valencia) y en los Anales de la SEFQ.

En enero de 1939 se exilió en Francia, donde trabajaría en el CNRS, antes y después de la invasión alemana, hasta diciembre de 1941 cuando, confiado por los visados concedidos por las autoridades franquistas en París, regresaría a su país, siendo detenido en Irún nada más atravesar la frontera.

Condenado a cadena perpetua, saldría en libertad provisional al cumplir los sesenta años. Desposeído de su cátedra, trabajaría para los laboratorios IBYS y daría clases en el Colegio Estudio. En 1950 recuperaría el pasaporte y en 1951 conseguiría la cancelación de sus antecedentes penales, viajaría a dar conferencias en Cuba, invitaciones y recortes de prensa que pueden verse en las vitrinas. En 1952 publicaría su último trabajo científico, del que pueden verse en la exposición tanto el manuscrito enviado a la revista como la separata del artículo final.

Una trombosis cerebral le llevaría a una prematura muerte en 1953, víctima de una realidad histórica española que no debería repetirse jamás. Sirva esta exposición para recordar al "padre" de la Química moderna española en el Año de la Tabla Periódica de los Elementos químicos de cuya introducción en nuestro país fue Moles pionero.